Se empieza a hablar de los jóvenes de hoy en día
como la ‘generación YouTube’, utilizando un arquetipo de esos con los que tan
bien se sienten los sociólogos. ¿Pero qué significa ser parte de esta generación?
Tratemos de analizar algunas realidades.
1. La tele les aburre. Esto es una verdad como un templo y, además, debería dar mucho que pensar a los que todavía tienen acciones de Telecinco o de Antena3. El joven de la Generación Youtube quiere interactuar, se aburre con algo que dure más de cinco minutos y, sobre todo, no tolera los anuncios. Por tanto, el modelo mediático tiene que cambiar.
1. La tele les aburre. Esto es una verdad como un templo y, además, debería dar mucho que pensar a los que todavía tienen acciones de Telecinco o de Antena3. El joven de la Generación Youtube quiere interactuar, se aburre con algo que dure más de cinco minutos y, sobre todo, no tolera los anuncios. Por tanto, el modelo mediático tiene que cambiar.
2.
Se sienten más a gusto con SMS y con el messenger
que con el teléfono. Esta es una de las realidades que más asusta a los
adultos, que nos hemos criado con el teléfono y creemos que es el medio ideal
para conversar, además del físico, claro está. Pero bien pensado, messenger y
SMS tienen la virtud de que permiten mantener relaciones simultáneas con un
mayor número de personas. Eso sí, hay que adaptar mensajes, formatos, etc.
3.
Quieren escribir sus vivencias, igual que los más adultos nos las contábamos
oralmente. Esto es el resultado del acceso a tecnologías (fundamentalmente, el
blog) que permiten ampliar mucho el radio de difusión de los mensajes, además
de perpetuarlo. Por otra parte, el tímido tiene así las mismas oportunidades
que el más dicharachero.
4.
No entienden que la cultura tenga propietarios. Las leyes de propiedad intelectual
se crearon en otra época y en otras circunstancias, cuando los discos y los
libros eran bienes físicos. Los jóvenes de dicha generación, no se explican que
haya que pagar por copiar una canción o un texto. No es que lo valoren menos,
porque consumen más cultura que ninguna otra generación anterior. Lo que ocurre
es que la sociedad ha puesto en sus manos mecanismos de copiado que permiten
hacer de todo, pero al mismo tiempo ha mantenido unas limitaciones de difícil
justificación.
5.
Utilizan el ordenador socialmente. Muchos adultos todavía tienen la imagen de
un niño solitario que se pasa el día pegado a la pantalla del ordenador jugando
o viendo cosas indebidas. Sin embargo, lo cierto es que la gran mayoría de la Generación
Youtube, emplea su PC para chatear, charlar o trabajar colaborativamente. El
ordenador se ha convertido en un instrumento para hacer casi cualquier cosa,
sea de ocio o de trabajo.
6.
No saben buscar algo sin Google. Ponle delante unas páginas amarillas o un
índice de un libro. El joven se pierde. Está tan acostumbrado a buscar con la
ayuda de Google, que ha perdido la capacidad de recurrir a otras fuentes. Nada
malo tampoco. Google es insuperable si se sabe buscar bien, y ellos lo saben
hacer.
7.
Fotografían de todo. Las cámaras digitales y los móviles con cámara han puesto
al alcance de cualquiera la posibilidad de inmortalizar casi cualquier cosa. Y
se está empleando a destajo, con todo lo que eso supone: pérdida de privacidad,
fotografías de delitos (como los chicos que se graban mientras pegan a alguien),
fotoblogs que sirven de diarios y material educativo. A veces pienso si no
sería más práctico formar a los niños para que hagan buenas fotografías que
enseñarles latín o incluso a redactar.
8.
Valoran la autenticidad de las cosas. Internet permite desenmascarar
rápidamente a cualquiera que intente hacerse pasar por lo que no es. Por eso,
en la Red los políticos y las estrellas no tienen otro remedio que mostrarse
como realmente son. La Generación Youtube, valora la autenticidad por encima de
todo. Si blogueas y te desnudas tal y como eres, siempre vas a caer mejor. Los
publicistas tienen que tener mucho cuidado: es mejor transmitir mensajes a
través de personas en las que se confíe que de forma masiva.
9.
Políticamente son muy revolucionarios, como todos los jóvenes. Pero lo suyo no
es salir a la calle al estilo mayo del 68. En lo que creen es en que pueden
cambiar el mundo con ayuda de las nuevas tecnologías. Confían en que los blogs,
la Wikipedia, Menéame y otros medios 2.0 puedan acabar con el monopolio de los
medios tradicionales y sus mensajes teledirigidos y ultra-controlados por los
poderes fácticos. Algunos, entre los que figuran muchos adultos, creen incluso que
las nuevas tecnologías sociales van a terminar con muchos políticos y
empresarios poco participativos y anclados en el pasado. Por eso, el nuevo
término de Web 2.0 no sólo consiste en tecnología sino que tiene un componente
ideológico fundamental que a veces se suele despreciar.
10.
Además, son seres globales. Esto no hace falta explicarlo y tiene mucho que ver
con la preponderancia del inglés y el fácil acceso a páginas como Flickr o
YouTube que todavía no están traducidas al castellano.



